sábado, 17 de junio de 2017

Temporada de calor y piscina

Está haciendo tanto calor, que es como una prueba de fuego que nos manda el cambio climático a los amantes del verano. Es un: ¿no querías caldo? pues toma taza y media, en toda regla.

Siempre digo lo mismo, me gusta el verano por todo lo que acompaña a esta época del año, pero el calor en cuanto sube de 30 grados centígrados me resulta insoportable.
En Madrid llevamos una semana de máximas de 38 y mínimas de 23, o lo que es lo mismo, no refresca en ningún momento del día. Nosotros vivimos en el centro de Madrid, lo cual tiene muchas ventajas en el día a día, porque tenemos trabajos y cole cerca, no necesitamos coger el coche para nada, y contamos con todo tipo de servicios y ocio al lado de casa. PERO, siempre tiene que haber un pero, el calor se lleva muy mal en el epicentro del asfalto.

Salgo de casa a las siete y media de la mañana y ya hace calor. No os cuento lo que hace cuando salgo de la oficina a las tres. El paseo de cinco minutos hasta la parada del bus es como una caminata por el desierto rodeada de dragones echando fuego, aka los coches y salidas de aire acondicionado de los edificios.

Pasamos la tarde en la piscina, todas las tardes hasta el inicio de la noche, no hay otra.
Me encanta ir a la piscina, y menos mal, porque realmente no hay otra opción de pasar la tarde con los tres torpedos sin perder la cordura. Los primeros diez minutos sigo como en shock térmico, con la mirada perdida en los baldosines del fondo de la piscina y debatiéndome entre la vida y la muerte. Pero cuando recupero las constantes vitales, la cosa mejora.

Ya os he hablado más veces del club al que vamos invierno y verano, ya sea a pasear, a jugar al tenis o a bañarnos en la piscina. Somos afortunados de tenerlo, porque con este calor extremo y tres hijos, la vida sería mucho peor sin nuestra ración de piscina, césped, arboles y frescor al caer la noche.

Conste que este año me cuesta más rascar mis queridos momentos de estar a la sombra, recién salida del agua, leyendo un libro. Como es el sexto verano que escribo este blog, ya os he hablado más veces de mis queridos momentos lectores-piscineros.

Cuando Almudena era más bebé, era fácil engañarla con algún juguete y dejarla sentadita en su silla, o durmiendo la siesta. Y antes de que naciera, los dos mayores ya tenían autonomía como para estar jugando en el agua y yo leyendo, aunque les echara un ojo de vez en cuando.


Pero este año, la terremoto de dos años y medio, me está poniendo difícil mis momentos de evasión. Cuando el padre viene, nos vamos turnando y sí tengo mis ratos, pero en cualquier caso, menos de los deseados y necesarios.
No se la puede perder de vista, porque es demasiado intrépida. Corre por el borde de la piscina, pega grandes tragos del agua con cloro que luego la dejan la tripa fina catalina, y la última: va en patinete de una punta a otra, a toda velocidad. Es para verla, en bañador, descalza, y con su patinete a todo trapo.




Cuando se pone el sol es cuando mejor se está allí. Esa luz del final del día me encanta, el frescor, los ruidos propios del campo (pájaros, cigarras...). Me parece una delicia. Nos solemos quedar allí a cenar un sándwich o un bocadillo, un ratito de relax y vuelta al asfalto.

En casa estamos teniendo que dormir con el aire acondicionado puesto. Por cierto, aprovecho a hacer un llamamiento desde aquí a centros comerciales, cines, corte ingleses y demás: existe la posibilidad de regular la temperatura del aire acondicionado. Atención, no es necesario que esté a quince grados. Se puede poner a veintitantos y en modo quiet. Comprobado porque es lo que hago en mi casa y da una temperatura confort total.

Pues nada más por hoy. Besos calurosos para todos

17 comentarios:

  1. ¡Qué rico! ¿Han salido ya de vacaciones, entonces? Acá también hace un calor de locura; para enfermar.

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    1. Todavía no estamos de vacaciones. Los niños acaban el colegio el 22 de junio y en el trabajo tenemos de vacaciones las 3 primeras semanas de julio.
      Pero igualmente, aunque trabajemos hasta las tres, la tarde la pasamos en la piscina.
      Un beso y ánimo con el calor

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  2. Pues para que te hagas una idea, ayer estuvimos en Madrid. Llegamos, visita médico, y vuelta. Y mi hijo decía que "casi" hacía fresquito en comparación con lo que tenemos aquí. Estos dos últimos días ha hecho tantísimo calor, que por la tarde han caído una especie de tormentas (sin rayos ni nada, sólo de la acumulación del calor) que son un rollazo.
    La peque tiene que estar para comérsela, aparte de ser uno de los peores veranos por la edad. Mi hijo con dos años en el agua era suicida total, se tiraba cuando quería a la piscina sin manguitos ni nada, porque sabía bucear un metro... Así que más valía que lo vieras. Eso si, cuando luego aprendió a nadar, era tan peque que la gente se tiraba "a salvarlo", jajaja. ¿Sabe la tuya más o menos defenderse?

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    1. Mi pequeña termino el verano pasado nadando estilo perrito, pero aguantaba menos de un minuto antes de empezar a bucear. Durante todo el invierno he tenido la idea de llevarla a clases de natación pero me ha dado demasiada pereza. Ahora mismo llevamos pocos días de piscina, por ahora con manguitos o sujeta por nosotros todo el tiempo. No hemos ni hecho todavía la prueba de ver si sola aguanta. Prefiero ir poco a poco, que tenemos por delante casi tres meses de piscina o playa diaria, así que ya se soltará.

      No me creo que lo de Madrid os pareciera fresquito, ¡madre mía!. No recuerdo si has contado alguna vez de dónde sois, pero por lo que dices Sevilla, Córdoba o similar.

      La peque está para comérsela totalmente. Igual no lo he dejado claro, pero aunque sea cansina, porque no se la puede perder de vista es una gozada estar con ella. Divertida y cariñosa que es mi niña.

      Un beso

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  3. Pues en Zaragoza creo que andamos en máximas. Así de chulos somos los maños. Pero no me quejo.
    Hablando de calor, esa niña es un sol.
    Besos.

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    1. Sí que es un sol. Combina a la perfección las locuras propias de su edad con una dulzura tremenda. El otro día vimos fuegos artificiales y dijo: es purpurina en el cielo!.
      Casi me derrito con mi pequeña poeta.
      A los pocos minutos estaba pintando con rotulador en la pared, no fuera a ser que me viniera muy arriba.

      Un beso

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    2. Esos "arriba" y "abajo" los conozco yo ;D

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  4. Yo no voy a la piscina y también adoro el verano pero coincido en que esto, a estas alturas del año, ya es pasarse.

    Yo también salgo de trabajar a las tres y tengo cerca de diez minutos de caminata hasta el autobús, más a veces mis otros buenos diez minutos esperando en la parada, porque en estas épocas pasan con menos frecuencia, así que hay veces que para cuando llego a casa ya he perdido un par de kilos. Algo bueno tiene que tener. Jajajaja. Besotes!!!

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    1. Cierto, no mencioné la apasionante espera al bus. A mi ni siquiera me adelgaza, sólo me genera mala leche.
      Un beso

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  5. Lo sé, está siendo duro, yo tengo a los pobres gatos a medio asar, y yo voy a rastras también. Y yo no tengo club ni nada, a pelo todo. Al menos sóí tengo aire acondicionado y sí, se regula. No entiendo el frío polar de los centros comerciales y demás, es horrible, yo siempre paso mucho frío en esos sitios y termino llevando una chaqueta en el bolso aunque luego salga a la calle y sea el infierno... en fin.
    Disfruta del privilegio de la pisci y el campo y deja que la pequeña intrépida corra por ahí como una locuela, jajaja
    Un beso!

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    1. Yo también llevo siempre una chaquetilla si voy a ir a uno de estos sitios de frío polar del demonio. No tiene sentido que lo regulen así de mal, porque además gasta más.
      Un beso

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  6. Y por acá un frio de no creer!! y bue..
    Que lindo que aprovechen la pileta..
    Me encantó tu horario de trabajo.. salir a las tres, que maravilla! Lo mio es de 9 a 18 hs y en invierno ni se ve el sol.. ya ha oscurecido para la hora de salir..

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    1. "la pileta", me ha encantado. Hablamos el mismo idioma pero con palabras y expresiones tan distintas.

      Sí, mi horario es genial. Una tarde a la semana salgo a las seis, pero igualmente es de lo mejor.

      Un beso

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  7. Aquí hace un calor la mar de rico, rico para los vendedores de helados, de ventiladores, aparatos de AA.CC. y compañías suministradoras del oro blanco que parece ser la energía eléctrica.
    Recuerdo con terror la travesía, en plena canícula estival, del cruce de la plaza del Sol, sin protección alguna contra un sol implacable, en el que notaba como se iba evaporando mi neurona mientras los pies se me hundían el un caldoso asfalto. No sé cómo conseguí sobrevivir. ;)
    Un abrazo.

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    1. Perdón, me refería a la Puerta del Sol de Madrid. :)

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  8. A mí me encanta el calor, pero tanto, tanto?, uf se me hace demasiado.
    Hoy han acabado mis duendes las clases, no veía la hora y eso que ahora empiezan con otras actividades con horarios dispares y difíciles de acoplar.
    Por cierto, yo no he pisado Las piscina, ríete de mí, pero con todas las chichas extra que tengo me da vergüenza.
    En fin, disfruta mucho de tus pollitos y a esa peque le pegaba yo un pellizco en ese cuñete...
    Besos

    Lou

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  9. Yo odio el verano, con calor y sin él, pero lo de estos días ya está siendo de traca...
    Por si te consuela en algo... aquí las mínimas son tus máximas algunos días... siempre puede ser peor, jejeje!!
    Mucho ánimo, que dicen que esta semana refresca y, además, lo que yo daría por una piscinita!!
    Besotes!

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