miércoles, 22 de febrero de 2017

Trilogía del Baztán

Trilogía del Baztán, escritora: Dolores Redondo.



Me habían recomendado varias veces esta trilogía, y de hecho, ya la tenía desde hace meses en el ebook, pediente de lectura. Pero el pistoletazo de salida me lo dio el comentario de Lou en la última entrada sobre mis lecturas. He leído los tres libros del tirón.

La escritora debía tener muy clara la historia desde el principio, porque en dos años, 2013-2014, escribió los tres, que además tienen un nexo en común que confirmas al final. En realidad es la misma historia, contada en tres tiempos:
       El guardián invisible
       Legado en los huesos
       Ofrenda a la tormenta

La protagonista es la inspectora de homicidios de la Policía Foral de Navarra, una mujer en la treintena, con un pasado familiar complicado, que tiene que volver a su pueblo natal, Elizondo, por una serie de asesinatos de chicas adolescentes, cuyos cadáveres aparecen en los márgenes del río Baztán.

En la trama se entremezcla la vida personal de la escritora y la profesional. Los casos aparecen ligados con datos de su propia biografía.
Además, la historia tiene muchos toques de mitología navarra, hay ciertos elementos fantásticos, integrados sin problemas en una historia actual policíaca. Me encantan los detalles costumbristas, que ayudan a conocer más el mundo navarro: su comida, sus expresiones, supersticiones, clima, paisajes… De hecho estoy deseando ir a conocer mejor esas tierras.





Lectura recomendada.

sábado, 11 de febrero de 2017

Estado de situación

Voy a empezar por la pequeña de la casa, que es la mayor alegría en medio de estos fríos invernales.

A sus dos años recién cumplidos esta divertida, charlatana y ocurrente. Todas las noches, en ese rato que tenemos cuando los hermanos ya están acostados y ella se resiste a dormir, hace las mayores monerías para entretenernos. Últimamente se pone gafas de sol, siempre del revés, porque dice que así se ve mejor por la noche. Adjunto foto en la que no se la reconoce pero se observa el detalle.



Ya la hemos retirado el pañal y ha sido todo un éxito. "¡No hago pis encima yoooo!" grita corriendo por el pasillo hacia el baño, cuando ve que si no corre se lo hace.

Es la mayor fan de Mickey Mouse, su programa favorito es la casa de Mickey Mouse, se queda ensimismada, contesta cuando preguntan, y por supuesto hace la Mickidanza al final del capítulo. Baila cruzando un pie delante del otro imitando a su ídolo para deleite babeante de los que la observamos.

Sigue con chupete. A los mayores se lo quité a los dos años, con ella me estoy retrasando un poco porque me he hecho más blanda, y porque pienso que son dos días, que lo disfrute. No tengo ese cuadriculamiento que tenía con los dos mayores. Todo ahora lo llevo de forma más relajada, aunque en lo fundamental eduque igual.

En septiembre empezará el colegio en infantil de 3 años, aunque no los cumpla hasta diciembre. Recuerdo con la mayor la pesadilla que fue elegir colegio y ver que el que te venía bien no iba a entrar. Ahora es otra cosa más que es mil veces más sencillo. Irá al cole de sus hermanos, donde no va a tener problemas para entrar, y ya conocemos lo que supone el cole porque ya va a ser la tercera vez que pasemos por ello. La veteranía es un grado.


En cuanto al mediano, también conocido como el Niño, nada que añadir a lo que comenté en la última entrada del tema. No estamos en nuestro mejor momento relación madre-hijo. Sacó muy malas notas la primera evaluación, tuvimos que hacer todo un encaje para que pudiera seguir con judo y teatro, que son sus actividades favoritas, y además sacar más tiempo para el estudio. Incluso y en contra de mis principios, contraté un profesor particular para él. Sin embargo, los primeros exámenes de la segunda evaluación están resultando igual de malos que los de la primera.
Ha pasado de ser un niño de 6 que a veces se quedaba en 5, a sacar una media de 5, pero con varias asignaturas suspensas... Y no las más difíciles, sino las que tiene que estudiar. En fin, solo de escribir sobre el tema, me entristezco, así que paso palabra.

La niña mayor sigue genial. Ahora mismo preparándose para ir a un partido de baloncesto. Sigue con la gimnasia rítmica, con el piano, y con muy buenas notas. Tiene sus ramalazos de adolescente de 13 años, pero poca cosa. El genio lo ha tenido siempre, pero lo saca poco a relucir. Flipa mucho con la hermanita pequeña y da gusto verlas juntas, porque además cada vez se parecen más.

Por mi parte ahora mismo estoy con un catarro potente que me pillé hace una semana, y recuperándome de un esguince en el pie derecho. Llegando a la oficina a las 8 de la mañana un día con lluvia, me resbalé de la forma más tonta y me torcí el tobillo. Me pareció que no era nada y aguanté la jornada currando, cuando salí a las 3 ya vi que algo pasaba y me fui a urgencias. Lo que pasaba era un esguince. Porca miseria. Y de fondo mi odio cada vez más visceral al invierno. El frio, los catarros, la lluvia, las doscientas prendas de abrigo que pesan e incordian... arggggg. Qué ganas de que salga el sol, los días sean más largos, podamos salir al campo o ir a pasar el día al club, sin riesgo de congelación o inundación.

Y nada más por ahora, que seáis felices.




martes, 10 de enero de 2017

Ultimas lecturas

Mis dos últimas lecturas del año han sido:



Te dejé ir, de Clare Mackintosh. Me ha resultado una lectura muy entretenida y me ha encantado el giro brutal que da la historia y que no te esperas en absoluto. Solo os cuento que se trata de un thriller psicológico que ha cosechado buenas críticas, a las que me sumo.

Como siempre busco información del escritor del libro, en este caso, me ha sorprendido que se trataba de una primera novela. Antes de ser escritora, Clare fue policía, y además perdió un hijo, estos dos datos autobiográficos impregnan la historia… Por lo que he leído, sus primeros hijos fueron dos gemelos, nacidos en noviembre de 2006. Uno de los dos murió de meningitis semanas después de nacer. Qué espeluznante tiene que ser perder un hijo, no puedo ni imaginarlo. Una cosa curiosa es que quince meses después del nacimiento de sus primeros hijos, volvió a tener gemelas. Solo ha escrito, hasta la fecha, dos libros. Intentaré hacerme con el segundo, a ver si repito la buena experiencia.



La chica del tren, de Paula Hawkins. La historia empieza bien, me atrapó bastante al principio, pero hacia la mitad del libro, intuí lo que estaba pasando, y el final se me hizo aburrido por lo esperable y por la estructura tan repetitiva en la forma de contar la historia. No sé si fue mala suerte porque se ha convertido en un best seller, del que han hecho película.

Me gustó el tratamiento del alcoholismo dentro de la historia. En general el tema adicciones me despierta siempre curiosidad morbosa y miedo. Esa delgada línea entre ser bebedor y alcohólico, y qué puede hacerte pasar de un lado al otro. A mí personalmente, me aterroriza verme adicta a lo que sea, que haya algo que se impone sobre mí y que anule mi poder de decisión.

 

domingo, 8 de enero de 2017

Propósitos


Las Navidades han volado, como últimamente me ocurre con los días, semanas y meses. El tiempo se me escapa de las manos.

Empecé las Navidades muy cansada y teniendo que hacer un esfuerzo para disfrutarlas, porque por primera vez, mi espíritu navideño brillaba por su ausencia. Sin embargo, conseguí entrar en la onda y pasarlo bien. Las navidades con niños son alegría, por mucho que tu lado ÑU intente salir a flote.

He vuelto de las vacaciones igual de cansada que las empecé, con muchísimo sueño todo el tiempo, pero con ilusión por este nuevo año que empieza. Los últimos años no he hecho lista de propósitos, de hecho mi objetivo era no tener propósito ninguno. Pero este año sí necesito motivarme con algunas cositas:
  • Cuidarme más. Comer menos y de forma más consciente. Intentar no compensar cansancio y nervios con la comida, que es algo que este último año he hecho demasiado. No soy nada autoexigente con mi físico y este año la cosa tiene que cambiar. En septiembre la pequeña de la casa empezará el cole y me tocará asistir a las reuniones de infantil en las que a los padres nos sientan en esas mini sillas con las rodillas casi en las orejas. Quiero pasar ese trance como mínimo con la misma dignidad que lo hice con sus dos hermanos mayores, cuando pesaba mil kilos menos que ahora.
  • Dormir más. Siempre acabo acostándome tarde y como entro a trabajar a las 8, duermo menos de lo que necesitaría. Voy acumulando sueño, a veces porque no lo puedo evitar porque la pequeña nos da mala noche, y otras porque soy yo misma la que me boicoteo durmiendo de menos. Capón para mí y que no se vuelva a repetir.
  • Tomarme todo con mucha más tranquilidad. Demasiadas veces vivo pequeñas complicaciones del día a día, ya sean de temas laborales, familiares, personales… como si fueran algo más importante de lo que son. Luego pasa el tiempo y te preguntas dónde quedó eso que te preocupaba tanto. Pocas cosas superan la prueba del paso del tiempo y es absurdo que te hayan amargado tanto.
  • Cuidar más la relación de pareja. Llevamos juntos más de veinte años y es tentador entrar en rutina, ofenderte por cosas que han ido pasando, no perdonar, dejarte llevar por las obligaciones cotidianas y no buscar tiempo para nosotros dos solos. Otro punto importante que tiene que cambiar este año es éste, ¡arriba el amor!.
  • Encontrar más tiempo para hacer las cosas que me gustan: leer más, ir al cine, salir a cenar, escribir en el blog.
    Aquí os dejo de testigo de mis propósitos, para que no me olvide.
    Un beso y feliz año

    viernes, 16 de diciembre de 2016

    Balance 2016

    Os cuento un poco cómo nos ha ido este año 2016.


    Estado civil: cansada Desde que me incorporé a trabajar tras la excedencia, a finales del año pasado, la tónica reinante ha sido el cansancio.

    Ya me pasó con los dos mayores: el año en el que todavía no han empezado el cole, pero yo ya tengo que volver a trabajar, me resulta estresante y agotador. No se conciliar el dejar un pequeñajo en casa al cargo de otra persona (menos aún en una guardería) y estar yo trabajando. Como consecuencia de ese cansancio existencial, me surgen muchas dolencias. El primer semestre del 2016 estuvo marcado por una tendinitis aguda de hombro que me dejó una capsulitis adhesiva, también conocida como hombro congelado. Conclusión: varias infiltraciones y seis meses de rehabilitación, con el petardo que supone encajar en la ecuación trabajo-familia, el desplazarte para recibir diariamente una hora de tratamiento.

    Así que si pongo el foco solo en mí, el año 2016 ha sido un poco chusta, dentro de que nada de gravedad. He tenido demasiado sueño, demasiado trabajo, he comido más de lo que debía y me ha faltado serenidad y cuidarme más. Por otra parte: he ido al cine, he leído, me reído y he disfrutado mucho de mi familia.
    La benjamina La pequeña está tan comestible, tan simpática y tan divertida, que compensa todas las pequeñas miserias. El año pasado cuando cumplió un año, hice un repaso de su primer año de vida aquí.

    En este último año los avances han sido muchos. Es muy ágil, corre, salta y casi vuela, je.

    Habla mucho y su lengua de trapo cada vez es más comprensible para todo el mundo. Ella es muy expresiva y se hace entender, de hecho, casi todo lo pronuncia ya bastante bien, excepto algunas palabras que sorprendentemente ha mantenido con su primera versión, como por ejemplo PELEI, que significa globo. Tiene pasión por los globos, cuanto más grandes, mejor. Empezó a nombrarlos como pelei hace muchos meses y así se ha quedado. Ya sabe decir globo, pero prefiere seguir usando la palabra original.

    Es muy fan de su mantita y su chupete. La mantita en cuestión es en realidad un pañuelo mío tipo fular, que me ponía mucho en el cuello, hasta que me lo arrebató. Ahora cuesta encontrar momento para lavarlo porque lo lleva casi siempre con ella o lo deja bajo su control visual, para cogerlo cuando lo necesite. Con la mano derecha hace un rebullito al pañuelo y se lo va pasando por el otro brazo, el sobaquillo, los pies… como dándose cosquillitas o caricias con él.

    Come de forma anárquica. Un día le encanta el brócoli, al día siguiente te lo rechaza con displicencia a lo reina madre. En general come sano y bien, porque le gustan mucho la fruta y las verduras. Pero me fastidia no saber nunca qué tal se va a comer lo que le ponga. Así llevamos desde verano, porque hasta entonces comía todo lo que se le pusiera delante.

    Canta mucho, además de su famosa versión del cumpleaños feliz, a lo: PELAAAAÑOOOOS PELISSSSS; ahora ha empezado a darle a los villancicos y de pronto la ves jugando con las construcciones mientras canta: SOBRE CAMPAAAAANAAAAAA SOBRE CAMPAAANAAAA.

    Le chifla pintarse las uñas, en cuanto me ve a mí con ellas de color, me lleva donde tengo los pintauñas a grito de: UÑAS PINTARRRR PAVOR -> Píntame las uñas, por favor.

    Hasta ahora lo manejaba pintándole la uña del dedo índice de rojo y ella tan contenta. Pero en el puente vinieron los abuelos de Galicia, y mi suegra (¿por qué siempre es una suegra la que hace esas cosas?), le dijo: qué guapa con las uñas pintadas, ¿y las de los pies te las pintas?.

    Ese momento en que tú vas viendo a cámara lenta cómo la caga la suegra, y según tu cara va mutando en pánico y gesticulas un NOOO, no sigas por ahí!!!!, la niña va mutando en alegría y expectación, con las cejas arriba. ¿UNAS PINTAR PIESSSS? ¡¡SIIIIIII!!!!. El caso es que ahora va con las uñas de los pies pintadas también. Gracias suegra. Besitos.

    La mayor 
    La mayor está hecha una mujer, en todos los sentidos. Cierto es que ella es una mujer casi desde que nació, porque siempre ha sido una niña precoz y madura, pero es que ahora ya con trece años que cumplió en verano, es una evidencia que se nos ha hecho mayor.

    Está muy alta y muy guapa, demasiado. Con ese pelazo que tiene la tía y ese tipazo.

    Sigue sacando muy buenas notas y además, compagina con un montón de cosas. Está entregadísima a la gimnasia rítmica y al baloncesto. Entrena un montón de horas semanales y todos los sábados tiene partido. Encantada y motivada a tope.

    Sigue teniendo el mismo "pero" de siempre, el genio. Es de natural buena, pero como se la cruce un cable, agárrate los machos que vienen curvas. El día que domine su carácter, será una hija de premio nobel.
    El niño
    Ay el niño… me tiene contenta el niño... Ya sé que por estos lares cuenta con mucho fan. Y qué duda cabe de que es un chaval simpático y ocurrente. Pero es un vago redomado y yo ya no puedo más con ese tema.

    Este año ha pasado a primero de la ESO. Doce años acaba de hacer. Así que pensé que podía soltar un poco el control maternal académico y nos hemos metido un guarrazo de los que hacen historia.

    El tío se tiró hasta mediados de noviembre sin agarrar un libro, porque según él, no tenían exámenes y en clase se enteraba de todo perfectamente. Como yo ya tengo bastante ocupación con Almudena, a la que saco todas las tardes a pasear y al parque, pues decidí creerle. Hasta que me enteré de que se podían consultar las notas de los exámenes que van haciendo, en la intranet del cole… Madre mía qué soponcio. El último mes ha estudiado más que un opositor a notarías, y gracias a eso, algo va a sacar, pero aún así, el fracaso ha sido importante. Y mi agotamiento y nerviosismo ha alcanzado las cotas más altas de mi propia historia.

    Le han cogido para hacer la obra del colegio de Harry Potter, él en el papel de Neville Longbottom. Se presentó al casting todo el cole, y los elegidos estaban contentísimos, como es lógico. Además dos tardes a la semana va a judo, porque le encanta. Y ahora no sé cómo hacerlo, porque no puede tener tres tardes ocupadas, una con el teatro y dos con el judo, ya que tiene demasiado que estudiar para remontar esta primera evaluación tan desastrosa. En fin, dramas materno filiales con los que no quiero aburriros.


    Y hasta aquí el estado de situación de mis retoños y de mi misma.

    Para estas navidades haremos lo mismo que los últimos años y que ya he contado cada año por estas fechas (etiqueta navidad). En resumen: Noche Buena se celebra en mi casa, Navidad en la mis padres, y la semana de Noche Vieja nos vamos con la familia de mi marido a canarias. Cada vez somos más, entre parejas nuevas, hijos que nacen… así que cada vez se complica más celebrar estas fiestas en casa. A ver este año, que encima no estoy yo con el ánimo especialmente en positivo, cómo me apaño en Noche Buena. Pero bueno, confiemos que luego siempre lo pasamos bien que es lo importante.

    Por si no vuelvo a pasar por aquí antes de fin de año, aprovecho a desearos FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO

    miércoles, 7 de diciembre de 2016

    Siete de diciembre - Doble cumpleaños

    Hoy día siete de diciembre cumplen años mi hijo el mediano y la pequeña. Doce y dos años respectivamente.

    El siete de diciembre de 2004 yo me levanté a las siete de la mañana, me arreglé y me fui a trabajar. El día anterior había sido festivo y estuvimos enseñando la iluminación navideña a la pequeña L de 16 meses, también recuerdo que la llevamos a montar en los caballitos de Serrano y que yo me sentía muy cansada.
    Me tendría que haber cogido el día 7 de vacaciones al estar entre dos festivos y estar ya de 38 semanas de embarazo, pero quería dejar terminado un proyecto del que solo me quedaban cuatro remates.

    Estaba bastante sola en la oficina y me cundió mucho la jornada. A las 3 me levanté para irme a casa y al ponerme de pie, rompí aguas. Llamé a mi marido al móvil pero no cogía, llamé a mis padres, que se habían ido de puente fuera de Madrid, así que llamé a una de mis mejores amigas, Arancha, que se fui directa a esperarme al hospital.
    Yo cogí un taxi, en principio pretendía ir a mi casa a por la maleta del hospital, pero cuando el taxista me oyó hablar por teléfono contando que había roto aguas, frenó en seco y me dijo: "señora, mejor la llevo a un hospital". Y así fue.
    Cuando me exploraron vieron que ya estaba bastante dilatada, ¡y no había tenido ni un solo dolor!, nada que ver con mi primer parto. Mi amiga consiguió localizar a mi marido, que llegó casi in extremis cuando me bajaban al paritorio.

    Fue un parto rápido, con epidural, en el que en ningún momento sentí ningún dolor. Colofón perfecto para un embarazo sin ningún problema, al que no hice mucho caso porque estaba demasiado ocupada con la pequeña L. Mi hijo nació sanito, precioso, morenazo de ojos negros, se agarró al pecho sin problemas, y todo fue facilísimo con él. La guerra empezaría a darla muchos años después con el tema estudios, pero por aquel entonces, eso quedaba lejano.

    Ya he dicho más veces que el momento de mayor subidón de energía y alegría de mi vida han sido mis tres partos. Ese amor enorme que brota de golpe, esa sensación de triunfo, es una experiencia inenarrable. Mis hormonas se ponen en modo fuegos artificiales on.

    El siete de diciembre de 2014 ya llevaba semanas de baja porque el final de mi tercer embarazo fue complicado. Tenía ciática y tensión alta. Pasé mucho miedo durante todo el embarazo, desde el inicio que ya empezó con historias raras y además al tener yo cuarenta años, me sentía que añadía riesgo por mi edad. No quise hacerme amniocentesis y asumí desde el principio que aceptaría lo que tuviera que ser, pero eso no quita para que pasara miedo. En este embarazo recé tanto que estoy convalidada con tercero de monja de clausura, no digo más.

    Se supone que la niña se iba a adelantar porque llevaba encajada semanas, lo que me provocaba la ciática salvaje. Pero no nacía, y justo el día 7 que cumplía 10 años el Niño, venía la familia de Galicia y teníamos fiesta organizada, decidió la pequeña que era el mejor día para hacer acto de presencia.

    Estaba dormida de madrugada, cuando noté que me empapaba entera. En ese momento fue como: ¿rotura de aguas?, no no, que hoy me viene fatal, voy a ver si me duermo de nuevo y esto que sea un sueño. Al final tuve que asumir la situación y llamar a mi hermana para que se quedara con los dos mayores, que dormían plácidamente, e irme al hospital con mi marido.
    Había roto aguas, pero no estaba de parto ni dilatada. Así que me pasé toda la noche y toda la jornada siguiente, hasta que a las seis de la tarde nació.

    Tuve algunas contracciones dolorosas, pero algo muy soportable, y el parto fue con epidural. Qué inmensa alegría cuando tras varios empujones me pusieron a mi pequeña encima, ella estaba llorando, pero en cuanto me miró, se quedó callada mirándome muy seria. Era preciosa y perfecta, estaba sana y no tenía ningún problema de nada. A la felicidad se unió un sentimiento de tranquilidad infinita.

    La pequeña nos ha unido aún más como familia y nos tiene a todos loquitos con ella. Nos hace más felices y ha mejorado nuestras vidas, aunque ahora durmamos menos y tengamos más ojeras.

    Queridos hijos míos, os quiero con locura, FELIZ CUMPLEAÑOS.

    sábado, 3 de diciembre de 2016

    Sisterhood of the world bloggers

    La encantadora Ali EB me ha pasado el:


    que me viene de perlas para darme un empujoncito a escribir. Últimamente ando vaga, el poco tiempo libre que tengo prefiero dedicarlo a leer, a beber una copa de vino mientras charlo con mi marido, o a ver una serie. Pero no quiero dejar este rincón, al que tengo tanto cariño, abandonado. Así que cojo el guante y me pongo manos a la obra. Mil gracias Ali, paso a contestar las preguntas:

    1. ¿A qué te dedicas en la vida real?
    Soy economista y trabajo en una Entidad Financiera. Es un banco mayorista, nuestros clientes son otros bancos, y yo concretamente trabajo en supervisión de fondos de inversión y de pensiones.
    Desde que me convertí en madre hace trece años, me he quejado de trabajar, por encima de mis posibilidades. Y ya ha llegado el momento de cambiar el chip. Últimamente oigo tantas historias negativas, de personas que no encuentran trabajo o de las que lo tienen y están en pésimas condiciones, que es de vergüenza que yo me queje. Trabajo 37 horas semanales, repartidas de forma que tengo cuatro tardes libres a la semana, puesto que salgo a las tres. Mis jefes me valoran, tengo buena relación con mis compañeros. Y si bien mi trabajo no es vocacional, ni motivador, ni apasionante, se me da bien y me permite ganarme la vida muy dignamente con un buen sueldo. He podido estar el primer año de vida de mis dos hijos menores con ellos, entre maternidad y excedencia, y aunque me hubiera gustado que fueran tres años, aún así, tengo una situación envidiable. Así que esta que escribe, no va a volver a quejarse de su trabajo.

    2. ¿Tus amigos y familia conocen tu blog?.
    Solo mi marido. No pude contenerme con él, pero no se lo he contado a nadie más, y a él le pedí desde el principio que hiciera como si no lo lee, que no comentemos nada, para que yo me sienta totalmente libre escribiendo.
    Me alegro muchísimo de llevarlo de forma anónima. No estaría cómoda contando cosas de mis hijos si cualquier pudiera localizarnos. No doy nombres, ni ubicación, ni fotos, y solo escribo desde mi ordenador en mi casa. Para mí, es la opción perfecta.

    3. ¿Cuál fue el proceso creativo para ponerle nombre a tu blog? ¿Tiene algún significado para ti?
    ¿Proceso creativo?, deja que me ría un rato. Soy cero creativa, iba a bloguear de mi vida y eso es lo que puse. Literalmente. Soy muy básica para esas cosas.

    4. ¿Qué podemos encontrar en tu casa virtual?
    Creé cuatro pestañas que creo que engloban de lo que más hablo: de mis hijos, lecturas, cines y viajes. Esto último poco por exigencias del guión, no por falta de ganas.
    No tengo ideas preconcebidas sobre lo que voy a escribir, es de lo que me apetezca y surja en mi vida.

    5. ¿Tienes alguna afición artesana a parte del scrap?
    Ninguna. No soy nada artista ni artesana. Soy inútil con mis manos, se me da tan mal, que en lugar de relajarme me estresa.
    Yo me relajo leyendo, paseando, yendo al cine, o riéndome mucho.

    6. ¿Te ves cambiando tu blog por alguna red social? ¿En cuáles tienes presencia y cuál crees que lleva las visitas a tu blog?
    Definitivamente no.
    Me encanta el blog. No tengo Facebook, ni siquiera personal. Tengo instagram privado con dos fotos, solo para poder seguir las cuentas de mis hijos mayores, que se empeñaron porque todo el cole tiene. Como no me hacía gracia, vigilo de cerca sus movimientos instagrameros. También tengo twitter pero casi no lo uso, no me convence. Me entretiene a veces leer a algunos tuiteros, pero yo no soy activa.

    7. ¿Qué te gustaría encontrar en otros blogs? ¿Hay algo que eches de menos?
    Echo de menos a los que estaban cuando yo empecé y echo de menos más actualizaciones de mis blogs queridos. He incrementado poquísimo mi lista de lectura en estos cinco últimos años, así que cada vez tengo menos blogs para leer.
    No sé por qué, pero me da mucha pereza meterme en nuevos blogs. Quizás porque hay demasiados y muchos no tienen ningún interés para mi.

    8. ¿Cómo compaginas tu vida personal-laboral con el blog?
    Pues divinamente, ningún problema. Para mi el blog es un hobby, no me supone ningún compromiso ni obligación. Si tengo tiempo y quiero, escribo, y si no, no.

    9. Seguro que hay blogs que visitas y a los que siempre vuelves. ¿Nos dices alguno? ¿Por qué los sigues visitando?  Igual nos descubres a alguien que no conocemos.
    Pues todos los que figuran en mi lista de lectura. Solo sigo a los que leo. Mi blogroll puede que esté un poco desactualizado porque no lo mantengo desde hace años, pero son todos los que están aunque no estén todos los que son.
    Siempre leo desde mi lista de lectura de blogger y también tengo un par de casos, que no me pude suscribir desde blogger y sigo desde email, o estoy pendiente de cuándo actualizan.


    Se supone que hay que nominar a diez blogueros, pero mira, yo lo paso a todos los que me leéis y comentáis habitualmente. De verdad que sois muy majos. Muchos estáis desde que empecé en 2012, a algunos os conocía desde antes, porque yo estuve años por la blogosfera antes de animarme con el mío, y otros nuevos habéis ido llegado en los últimos años. Pero todos majos, ni un mal rollo, ni un comentario desagradable nunca. ¡Tengo lo mejorcito en mi casa y os lo agradezco de corazón!