viernes, 10 de noviembre de 2017

Una buena noticia y un susto muy gordo

En los últimos días hemos tenido una gran alegría ya que mi hermana ha tenido a su primer hijo, un niño precioso y sano. Ya tenía sobrinos por parte de mi marido pero es la primera vez por parte de mis hermanos. Es emocionante y estoy como loca de contenta por mi hermana y por esa preciosura de sobrino que tengo.

Pero en la mitad de la alegría, mi madre nos ha dado un susto muy gordo. Ya han pasado cinco días y todavía lo estoy digiriendo, así que lo voy a contar para sacarlo fuera.

El Domingo pasamos el día en familia en casa de mis padres. A última hora de la tarde mi padre se fue a llevar a mi hermano al AVE porque se volvía a Barcelona, mi hermana y yo, nos fuimos con los nuestros a nuestras respectivas casas.
Al poco de llegar a mi casa, me llama mi madre con voz muy rara y nerviosa, y me dice algo así como que localice a mi padre, que se ha hecho un corte muy profundo, que la están auxiliando los vecinos, han llamado una ambulancia y que no quiere que mi padre se asuste al llegar.

Os imagináis que me quedé en shock, llamé a mi padre, y me eché corriendo a la calle para volver a su casa. Por el camino como había mucho atasco volví a llamar. Tengo grabadas las palabras de mi madre: "Ay hija, qué disgusto os voy a dar, pero igual me muero porque he perdido mucha sangre y me encuentro muy mal".

Los nervios que pasé hasta llegar a su casa no os lo podéis imaginar. Creí que no llegaba a tiempo ni de despedirme de ella. Me sentí impotente, huérfana, asustada, incapaz de recordar si ese día la había besado al despedirme y con mil recuerdos de ella agolpándose en mi cabeza.

Al llegar a su casa me encontré la ambulancia enfrente de su portal. En el hall de su casa estaba ella sentada en una silla, con un gran charco de sangre debajo y cuatro personas del Samur a su alrededor. Uno le limpiaba la sangre de la cara, otro ponía una vía, otro un torniquete y vendaje...

El accidente fue de lo más tonto. Se le escurrió una copa, y en un acto reflejo, para que no cayera al suelo, la intentó sujetar contra el mueble clavándosela en el brazo. Por la cantidad de sangre que había en suelos, paredes, ropa..., allí mismo ya me dijeron que se debía haber cortado una arteria.
Cuando ella vio que le resultaba imposible parar la hemorragia salió al descansillo a pedir auxilio y sus vecinos, una pareja jovencita, fueron sus primeros salvadores.
Estaré eternamente agradecida a su rápida reacción. Mientras ella le taponaba la herida con un trapo, él llamaba al 012.
Los segundos salvadores, fueron los de la UVI móvil. No solo fueron eficientes sino además encantadores, transmitiéndonos tranquilidad en todo momento y con una actitud muy cariñosa.
Mi madre dice que ella se relajó cuando me vio. Parece ser que yo me mostré muy sonriente y la decía que no se preocupara que todo iba a salir bien, que sacaban adelante casos peores. Se ve que soy la mejor actriz del mundo, porque yo lo que tenía era mucho miedo, pero simplemente no quería asustarla a ella.

Recuerdo que mi madre temblaba como un pajarillo y no hablaba bien.
Una vez estuvo estabilizada, la llevaron en la ambulancia al hospital y yo les seguí en un taxi. Mi padre reaccionó fatal, el pobre, y le dejamos en casa. No era capaz de encontrar ropa de mi madre en el armario, ni de limpiar la sangre... estaba desbordado por la situación. Hizo justo lo que le dije que no hiciera: llamar a mis hermanos. ¿Para qué asustarles si ya estaba yo al cargo?, qué rabia de verdad. Porque además, la una con un bebé recién nacido y el otro en el tren, que no podían hacer nada. Pero no se lo tendremos en cuenta, porque el hombre estaba tan bloqueado que no daba pie con bola.

En el hospital le hicieron análisis, radiografías, y al abrir el vendaje volvió el sangrado, así que decidieron subir a quirófano, donde la abrirían estando anestesiada y con más medios, que en urgencias.
La tuvieron varias horas y ahí ya llegó mi padre. Estuvimos los dos solos en una salita, nerviosos, esperando hasta que salió el cirujano a contarnos: se había cortado dos tendones, un nervio y una arteria. Pero por suerte, la cirugía fue un éxito y ahora solo queda que se recupere poco a poco.

La han dejado el brazo escayolado hasta la mano, para que una todo una bien, y así estará mínimo tres semanas. Luego tendrá que hacer rehabilitación, pero esperan que recupere la movilidad, aunque es posible que pierda la sensibilidad en tres dedos. Mi madre está contentísima de que eso sea todo, ahora mismo la sensibilidad en los dedos le parece pecata minuta para lo que podía haber sido. Y tiene toda la razón.

Cuando pasan estas cosas, te das cuenta de que lo que de verdad te importa es la felicidad y la salud de los tuyos. Te hace más consciente de la fragilidad del ser humano y de nuestras vidas. Más consciente de que todo puede cambiar en cuestión de segundos.
Tenemos que tenerlo más presente, para no caer en el desánimo. Hay que celebrar la vida, apreciar cada momento y dedicarnos a lo que de verdad es importante.

Yo solo espero que me duren estos aprendizajes, y que el día a día, no me lleve de nuevo a la rutina cegadora de lo que de verdad es importante.

27 comentarios:

  1. Madre mía!!!
    Uf
    Que se quede en eso es una gran noticia y sí, la vida te cambia en menos de lo que se tarda en decir amén

    Lou
    Tengo una parecidisima con mi madre, en su caso El Salvador fue el repartidor del supermercado que se la llevo en la furgoneta al hospital...

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    1. Menos mal que existen esos Savadores.
      No puedo evitar pensar qué habría pasado si no estuvieran los vecinos o no hubieran reaccionado bien.
      Luego nos decían que ella es muy aprensiva para la sangre pero que en ese momento ni lo pensó.

      Un beso

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  2. Me he puesto nerviosa de leerte. Qué miedo y qué alivio que todo haya terminado con bien; como dices perder sensibilidad en tres dedos es poco comparado con lo que pudo pasar. Pobre de tu papá. Te mando un abrazo. ¡Y felicidades por el sobrino!

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    1. Gracias, Silvia.

      La verdad es que ha sido un sustazo, pero qué suerte que sólo ha quedado en eso.

      Un beso

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  3. En estos momentos es cuando te das cuenta de la cantidad de chorradas a las que damos importancia sin tener ninguna. De qué manera más tonta se puede producir algo gordo. Celebro que todo haya quedado prácticamente en el susto. Ahora, a centrarse en el sobrino.
    Besos.

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    1. Gracias Macondo.
      Es exactamente como dices. La cabeza llena de preocupaciones tontas, y en un sengundo te das un golpe de realidad que te coloca en tu sitio.
      Un beso

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  4. Vaya nervios más terribles. Me alegro mucho de que todo haya ido bien al final. Y enhorabuena por el sobrino!!

    Besos.

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    1. Gracias Ro.
      El sobrinito cura todos los males

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  5. Hasta que no nos sacude un buen susto no nos damos cuenta del valor que tiene lo importante. buen finde!!!

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    1. Así es, qué torpes que necesitemos los sustos para espabilar.
      Un beso

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  6. Qué susto. Menos mal que ya estå mejor. Un beso.

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  7. Uffff, qué tremendo. Tienes toda la razón en que las cosas pueden cambiar de un momento a otro y a veces no somos conscientes de ello. Me alegro de que todo haya salido tan bien y felicidades por tu sobrinito. Ahora, a que se vaya pasando el susto. Besotes!!

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  8. Madre mía, qué cosa más tonta (sujetar una copa), y lo que puede acarrear. Bueno, me alegro de que todo fuera bien; ahora a recuperarse y mimarla un poquito de más ;)
    ¡Enhorabuena por tu sobri! Qué alegría siempre los bebés.

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    1. Ay sí, los bebés son una alegría. El modo tita además es muy cómodo. Todo el disfrute sin noches en vela.
      Un beso

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  9. Casi me mareo al leerlo... Qué susto... !!
    Lo importante es lo importante. Estas situaciones ayudan a poner las cosas en su sitio. Enhorabuena por el sobri!!

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    1. Si casi te mareas tú que eres médico imagínate yo!.
      Al shock emocional súmale que aquello parecía una película de Tarantino...
      Un beso

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  10. Enhorabuena por ese sobrino, y vaya susto, madre mía! he tenido que llamar inmediatamente a mi madre a ver si estaba bien! Que tienes razón, nos liamos cada dia con pequeñas cosas y nos olvidamos de lo verdaderamente importante.
    mil besos

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    1. Estas madres nuestras... Que nos duren mucho y sin sustos.
      Un beso

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  11. Parece mentira que una situación tan simple como una copa q se cae pueda provocar tanto caos. La realidad supera la ficción, algo así lo vemos en una película y pensamos que el guionista ha exagerado.
    Ole por los vecinos de tu madre y por los maravillosos profesionales de emergencias.
    Me alegro que todo se haya podido resolver, aunque lo has tenido que pasar fatal, ese trayecto en coche hasta q has llegado a su casa ha tenido q ser de lo peor.
    Ahora a disfrutar del sobrinín.

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    1. Yo también lo pensaba, parece mentira la que se lia por una copa.
      Como mi madre tiene artrosis en la mano y no puede hacer mucha fuerza con ella, utilizó el brazo contra el mueble para pararlo. Ese gesto complicó más el tema porque clavó más profundo el cristal...
      Un beso

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  12. Uf, que susto!! Menos mal que la ha sacado barata dentro de todo. Que termine de recuperarse prontito.
    Y felicitaciones por el nuevo bebe de la familia, toda una alegria!
    Tendran una anecdota para contarle..
    beso

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    1. El sobronito es una alegría que quita todas las penas. Y mi madre cada día mejor y más fuerte. Lo único que como tiene el brazo derecho escayolado hasta la mano, pues no puede hacer nada. Pero bueno, eso es sólo una incomodidad temporal.
      Un beso

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  13. Qué susto Matt, madre mía... Hace poco mi suegratambién tuvo un accidente doméstico y se fracturó cinco costillas. Y sí, la vida cambia en segundos... Cómo me alegro de que la atendiesen a tiempo.
    Enhorabuena por tu sobrinito, nada mejor para paladear la vida que dar la bienvenida a un bebé querido.
    Besotes!

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  14. Ay, qué susto, qué mal cuerpo y qué todo! pero qué bueno que se controló a tiempo! a achuchar mucho al nieto / sobri / primo <3

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  15. Diosito...! qué susto! desgracia con suerte dice mi abuelita...
    felicidades por el sobri!

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