Una entradita breve solo para contaros de mi no puente porque hoy he trabajado. Joroñaquejoroña que poco cunden los días de vacaciones. Entre unos días pedidos para navidad y el 7 de diciembre, día que cumple años mi hijo y que además el día de su nacimiento estaba yo en la oficina como la pringada que soy y que fui, y desde ese mismo momento en que el agua caía ruidosamente en el suelo de la oficina, me juré a mi misma que el 7 de diciembre iba a ser un día de vacaciones a partir de entonces.
El caso es que como no me quedan más días, descontando esos previstos de aquí a fin de año, hoy he tenido que trabajar. Marido no, así que se ha quedado con los enanos en casa. Y han pasado un día genial, que me han ido retransmitiendo en tiempo real en plan: “estamos con las bicis camino de Madrid río” “qué bien lo estamos pasando, ahora te mando unas fotos de los niños” “en cuanto terminemos de comer me los llevo a la piscina cubierta”. No han parado y estaban felices los tres.
Ayer festivo, lo pasamos también de maravilla. Por la mañana hicimos una escapada a Cercedilla, nos dimos un paseo, comimos de bocata y volvimos a casa. Por la tarde teníamos fiesta de Halloween en casa de unos amigos con más moral que el alcoyano. Allá que nos dirigimos con la niña muy propia ella vestida de novia gótica, ¡guapaza que estaba!, pena que todavía este en plan remilgos con lo de nuestro anonimato que si no os ponía alguna foto para que dierais fe de lo que os digo. El niño iba de esqueleto, con un traje que básicamente es una licra negra con los huesos pegados. Lo pasamos muy bien. Al llegar a casa mi hijo dijo que había sido el mejor día de su vida. Lo cual suena como a mucho, pero tiene una media de un “mejor día de su vida” al mes. Es que es muy exagerado para todo.
Y nada más, salvo recordaros, ejem, que desde ayer podéis votar aquí en el concurso de Personitas en el que una servidora participa con las mejores frases de mis hijos.
Besos y feliz fin de semana