viernes, 9 de mayo de 2014

Reacciones en mis hijos

Había decidido no contárselo a los niños hasta no estar en la semana 12, pero al final he tenido que adelantar el momento, porque los niños son pequeños pero no tontos.
Los momentos de náuseas, vómitos y visitas al médico no les han pasado desapercibidas.

El otro día cuando fui a recogerles al cole, me dice mi hijo:
- mamá hoy he rezado por ti, calculo que en dos días estarás curada
- ¿Cómo?
- Sí, que como veo que estás mala, porque tú nunca vas al médico y ya has ido dos días, pues hoy he rezado por ti. Creo que en dos días ya estarás perfectamente

Casi le pego dos bocaos en plena puerta del colegio. No puede ser más bonito ni más tierno.

El no contarles lo del bebé era porque no sufrieran si al final la cosa iba mal, pero si están preocupados por mi salud, esto tampoco tiene sentido. Así que tras mucho prolegómeno de que es muy pronto para saber, que por ahora es solo un garbancito y blablabla, les conté lo que se está cociendo.

Reacciones:

- El niño feliz, él lleva años pidiendo hermano, de hecho hace un tiempo sometió al tema a votación y como votamos 3 a favor y 1 en contra, dijo que ganaba la mayoría y que tendríamos bebé sin contar con el padre... Alma de cántaro. A lo que voy, que el niño encantado, emoción máxima, como el mismo dijo "tener hermano es mucho mejor que tener perro". Espero que entonces deje de pedir el perrito en cuestión.
- La niña se quedó con una sonrisa poco auténtica, que yo la conozco. Le sonreía solo la boca. En ese momento no dijo nada pero luego fui a hablar con ella a solas, y después de decir mil veces que sí le hace ilusión, acabó confesando que bueno, que le da un poco de miedo porque como ahora estamos muy bien así... que a ver si iba a cambiar todo mucho. Pobrecita mía. Tuvimos una charla demasiado larga para plasmar aquí, aparte de que creo que ni sabría, porque era más que nada tranquilizarla, decirle que va a ser divertidísimo, que yo disfruté mucho cuando tuve a mi hermana pequeña y que ella lo va a disfrutar igual.


El niño se ve que tiene el tema en la cabeza porque de pronto sin venir a cuento suelta cosas como:
- mamá, ¿tu crees que hará como el hermanito de Eduardo que se metía la arena del parque en el pañal? (se mea de risa solo de imaginarlo). ¡¡Espero que sí lo haga!!.
- mamá mamá, ¿tú crees que algún día se cagará cuando esté en la bañera?? (se muere de risa)
- mamá, ¿aunque sea niña la dejarás algún día dormir en mi cuarto?


Este ya se imagina como en una serie cómica todo el día descojonado con las ocurrencias de su hermanit@.

Antes de terminar la entrada, que le debemos a Naar por preguntarme en un comentario por las reacciones, aprovecho para contaros el regalo de cumple que ha hecho el niño al padre.
Es un dibujo en el que aparecen el padre y él de la mano caminando por el bosque. Hay abejas, águilas, árboles... de tó. Y de pronto mi mirada se detiene en una esquina de la hoja en la que hay dibujada una cara que se supone que es la mía y de la que sale un globo que dice: "Sxxxx, vuelve ya a casa que te coges neumonía".
Sin comentarios.
Solo uno, en mi defensa decir que: hace un tiempo se cogió una neumonía en Galicia en uno de esos días que te hartas de decirles que salgan del agua o que se pongan la chaqueta. Se ve que se me ha ido de las manos, y le advierto demasiado. Y también se ve que el niño tiene mucha guasa...






jueves, 8 de mayo de 2014

Mal embarazo vs. embarazo mal llevado

Hay un grupo de mujeres que tienen buenos embarazos y saben disfrutarlos (¡cómo os envidio!). Y luego hay: malos embarazos y embarazos mal llevados. Yo estoy en el último grupo. No es un tema del que me guste hablar porque reconozco que es bastante injusto quejarse con la cantidad de mujeres que darían cualquier cosa por poder quedarse embarazadas. Así que seguramente no vuelva a comentar del tema, pero hoy quería un pequeño desahogo.

Creo que muchas veces se utiliza el término "mal embarazo" bastante a la ligera.

En mi opinión, un "mal embarazo" es aquél en el que el bebé y/o la madre sufren riesgos reales. Se trata de embarazos en los que se padece preeclampsia , diabetes, toxoplasmosis, riesgo de aborto, placenta previa, etc. Hay mujeres que lo pasan francamente mal, que tienen que hacer reposo gran parte del embarazo y que sufren un auténtico calvario.

Por otra parte muchas de nosotras lo que tenemos son embarazos mal llevados. En mi caso se juntan muchos factores, pero el principal es que soy muy cagaprisas y este proceso dura 9 meses. ¡¡NUEVE MESES!!!.
Yo solo necesito un par de noches desvelada para hacerme a la idea de que voy a tener un bebé. Y luego un par de semanas para preparar la casa y el material necesario. Punto. No necesito más, así que haceros a la idea de la de meses que me sobran.

Otro tema es que por mucho que te digan, son meses en los que NO se hace vida normal, para qué engañarnos. Hay cosas que no hacías y haces cuando estás embarazada del tipo:
- analíticas y revisiones mil
- sentir miedo por si algo va mal
- tomar ácido fólico y similares
- cuidar a tope lo que comes
- vomitar y que te de asco casi todo

Y hay cosas que hacías y no haces cuando estás embarazada del tipo:
- tomar una copa de vino mientras ves Breaking Bad con tu marido después de cenar. Puedes ver Breaking Bad pero sin el vinito ya no es lo mismo.
- ir de cañas con tus amigas
- ir a un spa. Igual tampoco lo hacías pero lo podrías hacer, embarazada los chorros de agua no son bienvenidos
- tomarte un ibuprofeno si te duele la cabeza o te resfrías
- ir al parque de atracciones y subirte en la montaña rusa
- tomar jamón serrano, embutidos y ensaladas sin un lavado previo rollo desinfección de laboratio
- ponerte tu ropa favorita
- sentirte ligera y ágil
- comer de todo con gusto y sin náuseas

Paro aquí el censo por no aburrir, pero podría seguir hasta mañana.

Lo bueno es el premio después de los nueve (¡¡¡NUEVE!!!!) meses.



miércoles, 7 de mayo de 2014

El miedo

El miedo es la peor sensación que conozco.
El miedo descontrolado paraliza, es pringoso, se agarra a la tripa, huele mal, genera dolor, quita el sueño...

Cierta ración de miedo te mantiene con vida. Seguramente la humanidad se habría extinguido si el hombre no hubiera tenido miedo a salir de la caverna en determinados momentos. Pero el miedo descontrolado te mata.

Añoro los años en que no tenía miedo a casi nada. Vivir inconscientemente..., quién lo pillara ahora. No pensaba en que pudiera enfermar, llegaba sola a casa a las tantas y jamás pensé que me pudiera pasar algo, viví sola varios años y nunca pensé en potenciales peligros.

Algún miedo tenía, pero eran los normales que te llevan a moverte, del tipo "si no estudio cateo", poco más.

Si echo la vista atrás, creo que los miedos empezaron cuando nació mi primera hija.
Durante su embarazo todavía era una persona osada. Ni se me ocurrió pensar que el embarazo no llegara a término, ni que cogiera alguna enfermedad, ni que tuviera problemas en el parto (es decir, todas las cosas en las que pienso ahora). Yo vivía optimista. Seguía todas las recomendaciones para llevar un buen embarazo, pero sin pensar que aún siguiéndolas podrían surgir complicaciones.

Solo 10 años me separan de ese embarazo y parezco otra persona.
Ayer iba a la consulta como quien va al matadero (salí contenta, todo va bien por suerte).

Todos los malditos problemas que pueden darse en el embarazo los tengo presentes en mi cabeza. ¿Por qué habré retenido tantos datos durante estos años?. Los cuatro años que mi hermana estuvo de residente en un hospital me hicieron un flaco favor, demasiada información.

El ser consciente de peligros que uno no puede evitar no aporta nada, aparte de sufrimiento y dolor.
Lo único que me suele funcionar contra el miedo es la ilusión. Muchas veces el miedo va acompañando a algo potencialmente ilusionante. En mi momento actual hay una parte de miedo por lo que puede pasar y que no está bajo mi control; y otra parte de ilusión en la esperanza de que todo vaya bien y dentro de unos meses tenga un bebé en casa. Hay darle mucho la ilusión para que tape al miedo.

Estoy trabajando con mi cabecita loca, para ver si interioriza ese concepto, por ahora sin resultados. A ver si lo consigo, porque el miedo es la peor sensación que conozco...

viernes, 25 de abril de 2014

Mi madre al teléfono

Acabo de pasar 63 minutos hablando por teléfono con mi madre. ¡¡¡63!!!. Sudores fríos.
Se fue hace un mes de jubilada a la costa, y siempre le pasa igual. Allí está en la gloria, pero nos echa de menos, y en cuanto ve que tengo un rato, me somete a un tercer grado que no me deja afónica de milagro.

Primero interroga detalladamente sobre los nietos. No le vale un genérico del tipo: "están muy bien". No. Eso para ella es casi insultante. Quiere detalles de cualquier tontería desgranados hasta no poder estirar más el tema. Por poner un ejemplo:
- bueno y mi nieto en galicia qué tal?
- pero si ya te he contado todo lo que hemos hecho!!
- ya, pero dime alguna cosa de estas suyas que haya dicho - yo me estrujo la cabeza y recuerdo la anecdotilla del día que le dijo a mi madre que de segundo idioma en la ESO elegiría gallego -
- ¿te acuerdas de lo de elegir el gallego como segundo idioma cuando se mayor?, pues se ha pasado todas las vacaciones insistiendo en lo acertado de su decisión, porque él total a Alemania no tiene pensado ir nunca, pero a galicia todos los veranos y que lo va a usar muchísimo
- jajajajajaja, qué grande es mi nieto
- sí sí, verás tú, que ahora tiene 9 años pero el tiempo vuela y menudo chafe cuando llegue a la ESO y vea que en la comunidad de Madrid el gallego no es un idioma optativo. A un tris estuve de quitarle la ilusión ya.
- jajajajajaaja, no seas mala y no le digas nada. Ay mi nieto... Y mi nieta? cuéntame algo de mi nieta.

Y así con un montón de anécdotas más, qué dijeron, cuándo lo dijeron, qué hicieron, qué ropa llevaba su nieta cuando ocurrió no se qué... Ella quiere los detalles porque creo que lo recrea mentalmente como si hubiera estado. Mi madre jamás lo confesaría, pero creo que para ella ser abuela es lo mejor que la ha pasado, mejor que ser madre.

Ahora está ilusionadísima con lo mío. Y mira que yo no quiero ni hablarlo, estoy en modo pánico, esperando lo peor y prefiero que nadie se ilusione. Pero ella venga a sacar el tema y a decirme cosas del tipo: "tú ahora hija a cuidarte mucho, eh?, pero mucho, me oyes?, tú lo primero, piensa que importante de verdad son dos cosas en la vida, así que no intentes abarcarlo todo, eh?". Qué mujer.

También me ha contado que mi padre se ha apuntado a unas clases de alemán, que financia el ayuntamiento para jóvenes. Te cagas. Con 67 palos, ahí ha ido él a ocupar una plaza que un joven dejó libre. Que también es una pena, que financien clases para jóvenes y no se cubran las plazas, no me digáis. El caso es que parece ser que está encantado. El ya me ha contado su versión de las clases. Y detrás me la ha contado mi madre, con tanto detalle que parece que ella estaba allí.

Y poco más. Ahora lo pienso y no se cómo podemos llenar tantas horas de conversación de teléfono, porque aparte de recrear anécdotas de los nietos y las clases de alemán, no ha habido nada más...


lunes, 21 de abril de 2014

He vuelto

Diez días como diez soles de buena vida y de pronto se terminan. Así, sin más.

Vacaciones. Dormir hasta que no tienes sueño, vivir sin horarios ni obligaciones, comer más de la cuenta, pasear, coger conchas, días de sol y playa seguidos de días de lluvia y paraguas, paisajes verdes gallegos... Una vez más confirmar que la naturaleza no tiene nada de bucólico con sus garrapatas y abejas que enjambran en el tejado de la casa de los suegros. Y sin embargo me encantan estos días de salvaje naturaleza a la que estoy poco acostumbrada. No se cuantos días tengo que estar expuesta para echar de menos la ciudad, pero se que hasta ahora nunca los he alcanzado. O tengo vacaciones demasiado cortas o convivo con una Heidi en mi interior.

Más cosas: ver jugar a los primos y los amores que se tienen; comidas con largas sobremesas, respirar aire puro, pasar de solazo a nublado en cuestión de diez minutos... Aprovechar una tarde para dejar a los niños con los abuelos y primos, y escaparnos al cine más próximo a 40 km.

Hemos disfrutado todos mucho de estos días, pero en esta ocasión creo que yo he ganado al resto de la familia. Y eso es mucho decir, que somos una familia de disfrutones de nivel, con un ranking que suele encabezar el niño.

Necesitaba muchísimo esta desconexión galega.

Y ahora, descansada y con nueva energía, ¡de vuelta a la jungla urbana!, rutina laboral-doméstica-escolar aquí me tienes...

viernes, 11 de abril de 2014

Vacaciones

Nos vamos toda la semana de vacaciones a Galicia. A mí siempre me viene bien un descanso y un cambio de aires, pero ahora mismo ya es casi una necesidad, más que otra cosa.

Solo quería avisaros de que voy a estar desconectada, al menos de mi blog, los vuestros seguro que en algún ratejo los visito desde el móvil.

Un beso y sed felices

miércoles, 9 de abril de 2014

Giro de 180º

Queridos lectores míos, me da mucho reparo escribir esta entrada. Primero porque podríais pensar que soy una loca, es tan surrealista el tema, que parece ficción. Segundo por si la historia vuelve a dar otro giro de 180 grados, en ese caso, sería mejor vivirlo en la intimidad. Pero el error, si es que hubo alguno, fue escribir esa primera entrada. Ahora ya me siento en la obligación de poneros al corriente.

El miércoles pasado, cuando fui a la consulta de la que salí con una piscina de agua fría encima, me atendió una nueva doctora que no conocía de nada. No es algo que me pareciera mal, ya que estaba yendo casi de urgencia, solo faltaba que encima pudiera elegir del equipo médico a quién prefería. Tras la revisión me dijo frases como: “dado el nivel de desestructuración del saco, lo más probable es que en los próximos días te venga la regla, solo si tienes fiebre o es demasiado abundante, tienes que ir al hospital”… “siento mucho darte esta noticia, porque uno siempre se hace ilusiones aunque no fuera buscado”… “vuelve el miércoles que viene, para ver cómo vas”.

Bien, pues hoy miércoles me persono allí a las 9 de la mañana, y quien pasaba consulta es uno de los que ya conozco de varias ocasiones en los 18 años que llevo con el mismo equipo médico de ginecología. Me hace la ecografía, veo que mira con atención y en silencio, sigue callado, sigue mirando, y cuando ya me iba a dar algo dice: “pues el embarazo ha seguido adelante, se ve vesícula, ha crecido, y los bordes están perfectamente definidos, no desestructurados como apuntó la doctora en tu ficha”. Ante el shock y la avalancha de preguntas, me explica, que lo que ha podido ocurrir es que según la fecha de mi última regla, la semana pasada esperaban ver algo más formado, y lo que pasaba es que estaba solo de poco más de 4 semanas. Ahora al estar de 5 y media, se ve que va todo bien.
Vamos por partes:
- ¿Cómo se puede ser tan irresponsable cuando se trata de temas médicos?. No doy crédito. Cómo no me dijo simplemente que no estaba claro y que tenían que verme en una semana, y no que me metió una charla tipo pésame. Porque yo he estado tan revuelta estos días, tan cansada y tan baja de moral, que no me ha dado por nada raro. Pero imagínate que me cojo un vuelo a las Vegas a mazarme a whiskys para ahogar las penas mientras juego al black jack. Estoy exagerando pero creo que el concepto se entiende. Mi nivel de indignación ha sido tremendo. Así se lo he transmitido al doctor, y aunque él no ha cargado las tintas, se veía que estaba de acuerdo conmigo. Su respuesta: olvida lo de la semana pasada, lo que hay es lo que te estoy contando ahora.

- Por otra parte, llevo una semana mentalizándome de que no era el momento, que estamos bien así, que tener otro hijo ahora era una locura. Mi primer embarazo lo pasé casi completo con 29 años, siempre le he dado importancia a lo de tener hijos joven, y ahora me veo embarazada con 40 años. Varias de mis antiguas compañeras de cole están embarazadas ahora, o han tenido un bebé en el último año, así que ya se que es lo más habitual hoy en día. Pero en mi mente cuadriculada y planificadora, no entraba la posibilidad de incrementar riesgos por mi edad.

- Por último, no me atrevo a volverme a ilusionar, ya que igual la doctora-paquete del primer miércoles no iba tan desencaminada y algo va mal en este embarazo aunque haya prosperado en una semana.

No quiero hacerme ilusiones, voy a intentar dejar que el tiempo me vaya diciendo.
Pero tengo miedo, así que os pido que por favor, me enviéis vuestra energía positiva, oraciones, o lo que sea en lo que creáis, para que todo vaya bien.