sábado, 9 de agosto de 2014

Estado de situación

Sábado por la mañana, reina la paz en esta casa. Cada uno estamos a nuestras cosas, en un ambiente relajado, perezoso, que es el habitual las mañanas de los sábados de verano.
Me he dado cuenta de lo poco que frecuento mi blog últimamente, así que me he vuelto a meter en la cama, con el miniportatil encima, rodeada de almohadones, a escribir unas líneas. Me encanta escribir y leer en la cama, mi cuarto tiene una ventana enorme desde la que veo el tejado del edificio del al lado y el cielo.

¿Qué podría yo contaros?... mmm....
- El embarazo sigue su curso y por ahora todo en orden a mis 23 semanitas de gestación. El nivel paranoide de los primeros meses ha bajado bastante. Esos patadones internos me relajan mucho. Ya nos han confirmado que es una niña, para regozijo de mi hija y pequeña frustración del niño. Aunque como él no es de los que se dejan amilanar por un pequeño contratiempo enseguida ha recapitulado y ha dicho que bueno que vale, que las niñas pequeñas también son muy simpáticas. Sobre las mayores no se ha pronunciado y no he querido preguntar. También ha dicho que ojalá sea tan lista y tan ágil como L., y que cante tan bien como yo y la niña ha matizado pero que no tenga mi mal perder, que ufff, menudo mal perder tengo yo... Los demás no somos conscientes de su mal perder, se ve que el calvario lo lleva por dentro. Sí es muy competitiva, eso es cierto.

- El niño lleva un verano un poco alterado. Sigue siendo simpático y cariñoso como es él, ya sabéis que no suelo quejarme de mis hijos, porque en general creo que he tenido mucha suerte y aún con sus defectos, es más todo lo bueno que tienen. Sin embargo en el último mes el niño está rebelde. Nunca ha sido especialmente obediente, pero al menos te soltaba un vale, mami, guapa, ahora voy, y llamadme simple, pero a mi me dejaba más contenta que la retahíla de quejas a las que me somete ahora. Tiene solo nueve años, ¡¡no puede ser rollo adolescente!!.  Claro, que él tiene su propia versión de los hechos que le va contando a mi madre y mi hermana, y es que yo estoy muy pesada, que como tengo lo que él llama el "germen del nido" (algo ha oído del síndrome del nido de las embarazadas), le hago recoger su cuarto todos los días. Sacrilegio. Recoger el cuarto todos los días. Acabáramos.

- La niña ha cumplido once años. Está más guapa que nunca, muy alta, delgada y rubia. Se me cae la baba mirándola, y a la vez siento una pena infinita por la niñita que era hasta hace poco. Para compensar por el hermano, ella está encantadora, cariñosa, obediente... Tiene sus momentos de genio, pero son pocos.

Y no hay mucho más que contar. Mis días transcurren entre mañanas de oficina, tardes de piscina, mucha lectura y mucho calor. El día quince nos vamos al frescor gallego, a descansar, comer bien y disfrutar del precioso entorno de Rías Bajas. Pero todavía queda un empujón para eso...

lunes, 14 de julio de 2014

Aniversarios varios

Me acabo de fijar en que este blog cumplió dos años en Junio, y ¡no me di cuenta!. Qué desastre de bloguera, una cosa es que no me meta en saraos de sorteos, que eso va a ser que no, y otra que ni siquiera lo recuerde.

Aprovecho ahora para contároslo y daros las gracias a todos los que pasáis por aquí, especialmente a los que dejáis comentarios, ¡qué me gusta a mí un comentario!. A pesar de lo desatendido que lo tengo últimamente, sigue siendo motivo de alegría, un espacio de libertad total, en el que un día cuento anécdotas y otro hablo de un libro, sin guión, sin obligaciones… un gustazo. Creo que tener un blog profesional y vivir de él no debe molar ni la mitad, tendrá otras ventajas claro, pero los compromisos y obligaciones acaban pervirtiendo la esencia original de las cosas.

Además ayer estuve de aniversario de boda, doce años casados, a los que si sumamos el noviazgo previo de ocho años que iniciamos en la universidad, resulta que llevo casi media vida con mi marido. Soy muy afortunada. En estas cosas del corazón, hay poco en mano de uno. Además, si ese día no hubiera ido a esa fiesta en la que nos conocimos hoy no tendría la vida que tengo. Todo es tan casual que da vértigo. Algún día tengo que escribir sobre mis teorías de lo poco que está en nuestra mano casi todo lo importante la vida.

Para completar la ronda de aniversarios, el 31 de julio es mi cumpleaños y el 5 de agosto es el de mi hija, somos un par de leos de pura cepa.
Me encantan los cumpleaños. Sigue sin pesarme el hacerme mayor, debe estar al caer una crisis de esas tan comunes, pero por ahora, sigo alegrándome de cumplir años ya que tengo bien presente que la alternativa sería estar muerta. Claro que me noto muy distinta en muchas cosas, y muy igual a la de siempre en otras, pero en general no me siento mayor.
Los cumples de mis hijos me ponen tontorrona de nostalgia, por lo rápido que pasa todo, pero es más alegría que tontería, así que el balance sigue siendo positivo. Yo querría tener un mando como el de la tele para rebobinar a esos momentos tan bonicos y que pasan tan rápido, a veces no te das ni cuenta de lo re-bonicos que son cuando los estás viviendo. Y con ese mismo mando pasas rápido esos otros momentos horribles de angustia y de incertidumbre que conlleva la maternidad. No me digáis que no molaría mi mando.
Poco más, está quedando una entrada muy breve, escribo poco últimamente, creo que hay varios motivos, pero el principal es que no tengo mucho que contar, al llevar dos años dando guerra, las actividades típicas de estos meses ya las he contado varias veces (algunos ejemplos aquí y aquí). Aún así siempre se puede contar algo, o teorías propias, pero estoy perezosilla, y como decía más arriba, me encanta no sentirme obligada a publicar nada. Solo escribo exactamente cuándo y lo que quiero, eso no tiene precio.

martes, 1 de julio de 2014

Vacaciones y frasecitas de mis hijos

Acabamos de volver de diez días de sol, playa y descanso.
Han sido muy buenas vacaciones, pero no tanto como suelen serlo. Hay que tener en cuenta que yo parto de un listón muy alto, porque tengo el don de vacacionear bien. Es lo que más me gusta del mundo y siempre lo disfruto. No creáis que es lo normal, no, que se yo de mucha gente que sale de su casa y echa de menos su colchón, añora su rutina, se aburre, le sobran horas de exposición familiar… A mí nunca me  pasa nada de eso. Estar de vacaciones es mi estado ideal.
En mi vida laboral soy muy afanada, ese maldito sentido de la responsabilidad que me inculcaron me mata. Hace que me tome muy en serio mi trabajo, que haga cursos, y que no pare. Esa actitud confunde a mucha gente que se piensa que es que yo soy así y que me va ese ritmo. Error. Es todo fachada. A mí lo que me gusta es estar de vacaciones sin horarios, ni obligaciones, ni cargo de conciencia por no hacer lo que tengo que hacer, que vacaciones es NADA.

A lo que iba: han sido muy buenas vacaciones, para la mayoría de los mortales habrían sido de sobresaliente, pero para mi ranking personal, no lo han sido del todo.
Principalmente porque estoy raruna, agilipoyá también se puede decir. No me quito una sombra de preocupación de fondo en mi cabeza. Será hormonal, será la edad, será que desaprendemos con los años, será que me ha faltado el tinto de verano… ¿qué será?... Además ha habido pequeños incidentes, de esos que no son nada pero dan por c. A saber:
- La niña se cae de un árbol al que trepaba en bañador, se raspa y concretamente se hace una herida en la cara interior del brazo no se cura ni pa tras. También es verdad que se ha estado bañando y haciendo vida de playa, que no debe ayudar a que eso cicatrice bien.
- La niña se coge piojos y me los pasa solidariamente.
- Al niño le pican dos mosquitos que le han dado reacción a lo bestia, la de la farmacia nos mandó a urgencias donde le mandaron un antiestamínico y una pomada. No quiero pensar si en lugar de dos le pican algunos más.
- La niña empieza con dolores de tripa y cabeza. Después de un minucioso interrogatorio confiesa estreñimiento de 4 días. La niña lleva el tema de sus cacas con más misterio que los expedientes TOP SECRET de la CIA. Borra sus propias pistas y oculta datos hasta que no queda más remedio que confesar. Muy raro.
Aquí lo dejo pero ha habido alguna cosilla más.

Leí hace poco una frase  de Michel Montaigne que decía: “mi vida ha estado llena de terribles desgracias, la mayoría de las cuales nunca sucedieron”. Esa soy yo en los últimos meses. Más que lo que pasa es lo que no pasa y yo imagino.

Sobre lo bueno, hay mucho que decir:
- No tener horarios ni obligaciones preestablecidas.
- Levantarse cuando ya has dormido suficiente
- Comer cosas ricas
- Salir a cenar los cuatro juntos arregladitos, con buen color tras un día de playa y bien encremados.
- Ver a mis hijos construyendo castillos, saltando olas, cogiendo tesoros marinos…
- Babear viendo a mis hijos hacer windsurf. Es el segundo año que reciben clases y es alucinante cómo lo hacen de bien a sus 9 y 10 añitos.
….

Además los niños han estado muy ocurrentes, me ha dado para recopilar alguna frasecita de las suyas, así que esto cuenta como un “Sobre mis hijos”:
Estábamos todos tranquilamente sin hablar ni de estudios ni de jubilación y de pronto el niño dice:
- Yo cuando me jubile voy a estudiar ciencias naturales
Pasmo en los tres que le escuchábamos, porque es sabido que su pasión es la naturaleza, pero ¿por qué dejar su estudio hasta la jubilación?, así que tras varios pestañeos y miradas perplejas me animo yo a preguntar
- ¿Y antes de la jubilación?? ¿No vas a estudiar nada?
- Seguramente física elemental
Más pasmo si cabe. Este ya os digo yo que no sabe lo que es la física, porque en cuarto de primaria con saber dividir van que chutan. Ha debido de oírlo en algún sitio y el concepto “elemental” le ha molado. En ese momento de desconcierto ninguno pedimos aclaraciones, pero lo mejor es que se lo cuento a mi madre por teléfono y me dice que claro, que lo entiende perfectamente, porque él ha visto a sus abuelos que tienen mucho tiempo libre, y habrá pensado que los estudios gordos los deja para ese momento y de joven con lo elemental va sobrado. Ahí lo llevas madre, quién te ha visto y quién te ve.

La niña en un momento de esos de dolce far niente de pronto nos dice:
- A mi si hay una pareja que me cae mal pero mal son Adan y Eva. Pensar que podríamos estar así todo el día en plan paraíso, y que no puede ser por su culpa… - el hermano la anima diciendo que sí, que a él también le caen de pena, pero ella misma se matiza – Claro que también te digo que si no hubieran sido ellos habrían aparecido una pandilla de adolescentes y para hacer la gracia se habrían comido la manzanita…

Ella a los “adolescentes”, así como grupo, les tiene mucha tirria, desde bien pequeña. Lo que me sorprende es que lo mantenga ya que le queda poco para entrar en esa categoría. Un día este invierno iban una pandilla haciendo el tonto, empujándose, pegando grititos, diciendo chorradas a gritos, me miró horrorizada y me preguntó:
- Mamá, ¿yo seré como ellos?
- ¡Qué dices, para nada!!, a esos seguro que se les vería la absurdez desde los tres añitos
- Uf, menos mal.
Pobre, la tengo que animar aunque no me lo crea ni yo.

En otro momento de estas vacaciones, la niña que es muy fan de su padre, me dijo: “Mamá, qué bien elegiste marido porque papá es majísimo. Yo me voy a buscar uno igual pero sin entradas”.


jueves, 12 de junio de 2014

Metamorfoseando

Mi querida Inmagina, me pasa un premio muy chulo que se llama Metamorfosis. En esta entrada explica de maravilla por qué mola recibir este tipo de cosicas, así que no me voy a repetir. Voy directa al grano con las preguntas que acompañan al premio:

Si yo fuera... Un animal
Sería un ave, grande, salvaje, con alas enormes. Estaría en lo alto de una montaña y si se me antojase ir a la montaña más lejana, simplemente desplegaría mis alas y echaría a volar dejándome llevar por las corrientes aéreas. Nada de tener que ponerte a andar como un vulgar ser humano, de esa forma tan cansina que cuesta, se suda y es lento. Yo iría a todas partes volando. Lo tengo claro. Sobrevolar el mar, dejar a tu espalda el atardecer, ir a veces sola a veces en grupo…

( Los amantes de la vida gatuna no me habéis convencido a pesar de las innegables ventajas de esa vida.)





Si yo fuera... Un libro
De niña habría elegido La historia interminable, porque fue el libro que más impacto me causó. A pesar de que ya leía mucho de pequeña, cuando algo te impacta a los 8 años, te impacta de verdad. No tienes la masificación de información, novedades, libros, películas, etc. que tienes de adulto, y que no permite que nada deje huella de verdad, todo es efímero. Sin embargo de niña soñé y fantaseé con ese libro mucho tiempo.
Ahora de adulta no sabría elegir solo un libro, elijo mejor ser una biblioteca pública, con estanterías llenas de libros de todos los tamaños y temáticas.

Si yo fuera... Un coche
Un dos caballos azul. Fue mi primer coche, me lo pasó mi madre cuando cumplí 18 años y me saqué el carnet, pero ya llevaba siendo mi coche desde niña, porque era el que conducía mi madre.
 Si yo fuera... Una película
Sería una película con una muy buena banda sonora, de esas que en determinados momentos acompañan tanto a la historia que te ponen los pelos de punta.
Si yo fuera... Un árbol
Sería una sequoia enorme.
Si yo fuera... Una canción
Sería Fire de Bruce Springsteen

Si yo fuera... Una bebida
Sería una cerveza fresquita de esas que te reconcilian con la vida
Si yo fuera... Una comida
Sería el arroz caldoso del chiringuito Antonio.


Si yo fuera... Una prenda de vestir
Unos zapatos muy bonitos pero cómodos, de charol a ser posible, que siempre están brillantes aunque no los limpies a menudo. Conste que no tengo ninguno de charol ahora mismo, pero si yo fuera un zapato, me parece la mejor opción.

Si yo fuera... Un cuadro
Uno que me pintó mi padre cuando me independicé a los 25 años. En mi primer apartamento quedaba enorme, pero es tan brillante y luminoso que me gusta mucho, y siempre ha estado en todas las casas en las que he vivido desde que me lo regaló. Yeso son muchas casas, ya lo conté aquí.

Si yo fuera... Un edificio
Sería una casa en un árbol. Ví un programa de un pavo americano que se recorre todo el país haciendo casas en árboles alucinantes.


No sé por qué se me ha ocurrido eso lo primero, porque en una segunda pensada casi prefiero elegir la casa de Diane Keaton en la película “Cuando Menos Te Lo Esperas”. Luminosa, minimalista y frente a la playa. Pero en realidad ese es un pensamiento elaborado, lo que me gustaría haber elegido, pero no lo que me ha salido en un primer momento de forma espontánea, así que supongo que no soy suficientemente chic para ser este tipo de construcción. Definitivamente soy una casa en un árbol.

Este premio "Metamorfosis" se lo paso a:
Dessjuest (modo irónico on: porque se que te gustan mucho los premiacos)


miércoles, 4 de junio de 2014

Mis hijos y el inglés

Mis hijos van a un “colegio bilingüe” concertado de la comunidad de Madrid. Simplemente la terminología empleada para denominar que se dan más horas de inglés de las que se daban hace 30 años, da para una entrada entera.  Emplear mal las palabras, genera falsas expectativas, la gente espera otra cosa ante el término “bilingüe” tan alegremente empleado. No es nuestro caso, que por nuestra cercanía al mundo docente (ambas abuelas profesoras) ya sabíamos en qué consistía el supuesto bilingüismo.

A lo que iba, que quitando el tema del léxico empleado, a mi me parece fenomenal que se den más horas de inglés y se trabaje mejor el segundo idioma.

La Niña es una flipadilla del inglés, como de todo, la verdad. Se esfuerza, pone interés y cuando el verano pasado estuvimos en EEUU, le sacó mucho partido, porque ella hacía por hablar con todo el que podía, preguntar en las tiendas, pedir la comida en los restaurantes, etc.

El Niño pasa olímpicamente del inglés. Mi sorpresa es que lo aprueba, a veces hasta con notable. Pero delante de nosotros hace como si no sabe nada.  A él le gusta siempre ponerse el listón bajo, y que sobre todo nosotros, sus padres, esperemos poquito, así que supongo que responde a esa estrategia. El caso es que esa actitud suya nos pone en situaciones surrealistas, sin ir más lejos, transcribo una conversación de anoche, y recuerdo los antecedentes: Niño de 9 años en colegio en el que se dan más horas de inglés de las estándar.
En azul la traducción:
- Ju its el pijama? --> (¿dónde está el pijama?)
- tú sabrás hijo
- No, I don´t didn´t --> (no, no lo sé)
- pues vete a buscarlo
- For what? -->  (¿por qué?)

Es imposible que hable así de mal, si no es aposta. Sabe perfectamente que JU ITS no significa nada y menos aún dónde/qué/quién que son todas las variantes para las que emplea en una pregunta su ya famoso JU ITS.  Pero insiste en hacer ver que no tiene ni idea.
Solo puedo decir, empleando su mismo estilo inglés de Oxford: ¿¿¿FOR WHAT DIOS MIO FOR WHAT????

lunes, 2 de junio de 2014

De bloqueos, actividad y embarazo

Vivo en un estado de ambigüedad que, entre otras cosas, me mantiene alejada del blog. Os leo, porque ya forma parte de mi rutina. Desde el móvil, en ratillos cortos, sigo pasando por vuestros blogs aunque no deje comentario. Pero a éste que es el mío, le estoy pisando poco.

El estado del que os hablo me tiene entre la ilusión y el miedo; y entre la actividad y el bloqueo total.
Bloqueo porque para muchas cosas me siento sin ganas ni energía. Tengo mala conciencia por no haber atendido todavía una invitación a participar en un foro, que de verdad amiga que me hizo mucha ilusión, pero no encuentro el momento, porque todo lo que no tenga controlado/conocido me da pereza. Fijaros si tiro a lo conocido y fácil que estoy leyendo "Ana de las tejas verdes". Creo que con eso lo he dicho todo. Rollo naif a tope. Mi mayor transgresión es seguir enganchada a Breaking Bad cada noche.

Actividad  porque la realidad es que mi día a día es muy activo, aunque sea a mi pesar. Madrugo, llego pronto a la oficina, tengo una actividad laboral casi frenética ya que me han asignado nuevas responsabilidades que me cuesta llevar a cabo dignamente. Me toca asistir a muchas reuniones que roban tiempo de mi función de remera que sigo teniendo. Esta semana he tenido que ir a Zaragoza a una reunión en viaje de ida y vuelta en el día, que ha descabalado toda mi organización laboral diaria. Adicionalmente tengo que hacer unos cursos online, recojo a los niños del cole, voy a las consultas médicas, preparo la ropa de los festivales de fin de curso, etc. Vamos que realmente a pesar de mi bloqueo interno, desde fuera se me ve muy activa.

En cuanto al embarazo, ya he pasado la revisión de las 12 semanas, y por ahora todo pinta bien. Voy a cada revisión como quien va al matadero, esperando la peor noticia. No lo viví así en mis dos anteriores embarazos, está claro que el ser humano no es estandarizable ni predecible.

He decidido no hacerme la amniocentesis ni una nueva prueba genética que ofrecen ahora. Ya se que a muchas personas no les parece bien no aprovechar este tipo de avances médicos. Conozco de sobra el discurso oficial y el generalmente aceptado. Todas mis amigas, primas, cuñadas... se han hecho la prueba. Así que conozco las ventajas de hacerla.
En mi caso, me resulta más fácil asumir la responsabilidad y consecuencias de estar embarazada a los 40 años, que tener que tomar otro tipo de decisiones. Hacer esta prueba tiene dos posibilidades:
1. Que no se detecte ningún problema. Esto sirve para dejar tranquila a muchas personas. No a mi. Hoy en día se saben diagnosticar X riesgos, cuando el embarazo te enfrenta a X+1000. Podría salir de la prueba con un riesgo descartado y no por ello iba a quedarme confiada, puesto que hay miles más esperando a la vuelta de la esquina. Uno de mis sobrinos tiene una minusvalía severa que no le fue detectada en el embarazo a pesar de que su madre se hizo todas las pruebas posibles. Lo normal, es que los embarazos vayan bien y sin problemas, pero puestos a ser cenizos, hay miles de problemas potenciales en los que pensar.
3. Que se detecte algún problema. En mi caso, se que tener el dato ahora no me aportaría nada bueno. No sería capaz de tomar la decisión de no continuar, y tampoco me serviría para ir preparándome de forma práctica. Simplemente me haría sufrir anticipadamente.

Por suerte, mi marido lo ve igual que yo. Y eso es mucha suerte. Respeto a las personas que lo ven de otra manera y toman otras decisiones. Pero yo elijo así, y lo hago con conocimiento de causa, sin que me condicionen ni creencias religiosas ni de ningún otro tipo. Simplemente yo, con mi cabeza y mi corazón, se que la opción que tomo es la mejor para mi.


viernes, 23 de mayo de 2014

Nubes de ketchup


Nubes de Kétchup, de Annabel Pitchner, es el último libro que he leído.
Dos días me ha durado, es muy fácil de leer, ameno y cortito.
Es una lectura que creo que les debe encantar a adolescentes, especialmente chicas.

Lo tenía en mi lista de pendientes por dos motivos:
1º. Porque leí de esta autora "Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea" que me rechifló.
2º. Porque escribió reseña del libro Ro, mi profe favorita, y suelo guiarme de sus recomendaciones en libros, cine y series.

Este libro es menos redondo que el anterior, menos completo. Aún así he disfrutado su lectura, me encanta el estilo de la autora, y su forma de hacerse voz de una adolescente. Es increíble lo bien que conoce y sabe trasladar al lector, las vivencias de la infancia y adolescencia.

"Nubes de ketchup" trata fundamentalmente del sentimiento de culpa. A través de las cartas que Zoe escribe a un preso condenado a muerte, ésta va contando su vida y descubriendo el gran secreto que la hace sentirse culpable. También trata del amor adolescente: esa ingenuidad, ese desgastarse a besos, esa facilidad para poder querer a dos a la vez aunque sea por motivos distintos, esa bendita ignorancia en temas del corazón... Y por supuesto trata de la familia, parte fundamental de la vida de un adolescente, ya que marca lo que puede hacer y lo que no, lo que es correcto y lo que no lo es. En esos años, la familia que te toque en suerte te marca para siempre.

Todo esto en un plano muy ligero, no es nada profundo, daros cuenta que la historia la escribe en sus cartas una chica inglesa de quince años.

En general, es un libro que recomiendo, especialmente para adolescentes o para personas como yo, que disfrutan de ese tipo de literatura aunque peinen canas.

Feliz fin de semana